La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) emitió una alarma meteorológica por un sistema frontal que dejará “precipitaciones intensas con isoterma cero alta” desde la mañana del miércoles 23 hasta la mañana del jueves 24 de septiembre, afectando en zonas de las regiones de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos. Con acumulados que podrían llegar a los 120 mm en algunos sectores.
Paralelamente está vigente una alerta por precipitaciones moderadas a fuertes con isoterma cero alta en zonas desde la región del Maule a la región de Los Lagos. Estas comenzarán hoy martes 22 y se prolongarán hasta la mañana del jueves 24 de septiembre con acumulados de 105 mm en algunas zonas.
Los tres niveles del sistema de alerta de la DMC:
- Aviso: Se pronostican fenómenos meteorológicos con un grado de severidad moderada, potencialmente riesgosos. Recomendación: mantenerse informado.
- Alerta: Se pronostican fenómenos meteorológicos con un grado de severidad fuerte, con probabilidad de riesgo para las personas. Recomendación: mantenerse informado, seguir instrucciones de las autoridades y evitar riesgos innecesarios.
- Alarma: Se pronostican fenómenos con un grado de severidad intensa, con muy alto potencial de daño material y de vida en las personas. Recomendación: cumplir instrucciones de las autoridades y prepararse para medidas extraordinarias.
Revisa las zonas y mantente informado en la Dirección Meteorológica de Chile
¿Cómo afecta la alerta a los cultivos?
Hoy llega la primavera en Chile, temporada crítica para la agricultura: floración de frutales, siembra de cultivos de temporada y rebrote de praderas. Un evento de lluvias en este período conlleva riesgos concretos.
- Saturación de suelos y anegamientos, que asfixia raíces y dificulta las labores de siembra y cosecha.
- Daño en la floración en frutales como los cerezos, ya que la lluvia y el viento pueden desprender flores y afectar la polinización, con un impacto directo al cuajado y el futuro volumen de fruta.
- Mayor riesgo fitosanitario debido a la humedad que favorece hongos y enfermedades como botrytis y oídio en cultivos sensibles.
- Erosión y escurrimiento superficial en suelos agrícolas, especialmente en zonas de precordillera y laderas.
- Retraso en labores de campo (ya sea siembra, fertilización u aplicaciones fitosanitarias) a causa de la imposibilidad de ingresar maquinaria a suelos saturados.
Recomendamos a los productores de las regiones afectadas reforzar el drenaje, monitorear de cerca la aparición de enfermedades fúngicas post-lluvia y posponer aplicaciones o labores de suelo hasta que las condiciones se estabilicen.
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